jueves, 6 de septiembre de 2012

Y ahora...¿Confiamos o tememos?


Y ahora...¿Confiamos o tememos?


De acuerdo a la Real Academia Española, la pedofilia es “la atracción erótica o sexual que una persona adulta siente hacia niños o adolescentes” y la pederastia es “el abuso sexual cometido con niños”. La diferencia está en que la primera es la atracción hacia los niños y la segunda es tener relaciones sexuales con ellos. Definitivamente una de las causas del declive y de la crisis mundial que ha sufrido la religión católica ha sido el abuso a menores por parte de los sacerdotes. Antes, a los “curas” se les daba un trato de reyes. Incluso, la gente les besaba las manos cuando los saludaba y por supuesto que no existía la mínima desconfianza hacía ellos, pues eran verdaderamente considerados una representación de Dios.


Los creyentes antiguamente no hablaban directamente con Dios como lo hacen ahora, sino por medio de un sacerdote. Poco a poco, eso se ha ido perdiendo, pero sobre todo, a partir del siglo XX. Este fue el siglo en el que comenzaron a incrementar gradualmente las denuncias de pederastia en contra de los padres católicos. En los últimos años ha habido diferentes casos  de padres que han cometido abuso a niños como por ejemplo John Magee y Marcial Maciel, miembros de la congregación la Legión de Cristo y James Moriarty, miembro la diócesis de Kaldare y Leighlin y Roger Joseph Vangheluwe ex obispo en Brujas, Bruselas. Desde el año 1950, ha habido 1500 religiosos acusados de pederastia tan solo en Estados Unidos. Hoy en día, todo esto hace difícil poder tener una confianza ciega por cualquier miembro del clero.

Muchos han acusado al actual papa, Benedicto XVI y a Juan Pablo II de haber encubierto los crímenes, haber hecho caso omiso a las denuncias de los sacerdotes pederastas y de no ser lo suficientemente estricto con este tema. Sin embargo, en un comunicado que envió a los católicos en Irlanda, el papa Benedicto XVI admitió que El Vaticano no ha participado lo suficiente en los escándalos ocurridos. El papa dijo que “(los sacerdotes) deberán responder ante Dios y los tribunales debidamente constituidos”.

Uno de los casos más sonados en la pederastia por parte de un clérigo es el del mexicano Marcial Maciel, quien no sólo era un sacerdote sino que fue el fundador de los Legionarios de Cristo. Durante su carrera abusó de muchas personas y empezó a haber quejas desde el año 1997, pero el periódico español El País afirmaba que desde el año 1940 ya había quejas. No sólo tuvo tres hijos de dos “matrimonios” distintos (nunca se casó puesto a que sus parejas no sabían su nombre real) en México y España, sino que también abusó de dos de ellos. En México tuvo tres hijos: Omar, Raúl y Cristian González Lara, el primero es adoptivo por ser del primer matrimonio de su concubina Blanca Lara. Abusó de Omar y Raúl a lo largo de ocho años desde que eran muy pequeños. En España tuvo una hija llamada Norma Rivas de la cual no se sabe que haya abusado.

En el año 2006, Benedicto XVI comenzó un proceso contra Maciel a causa de las demandas existentes y finalmente se indicó su retiro del ministerio sacerdotal. Debido a que ya era grande y su salud no era buena, el papa sólo le ordenó le ordenó retirarse y dedicar el resto de su vida a la oración y la penitencia. Hasta el año 2010, Los Legionarios de Cristo aceptaron las acusaciones de abuso sexual y se desligaron de Marcial Maciel. La historia de este hombre ha llegado a impactar tanto al mundo que pronto será inmortalizada en el cine con una película de la dirección de Luis Urquiza llamada Obediencia Perfecta.

Existen otros casos muy sonados como el del ex obispo de Brujas, Roger Joseph Vangheluwe, quien renunció al cargo de obispo en Brujas, Bruselas en abril del 2010 por haber abusado sexualmente de un niño al comienzo de su cargo como obispo. Durante 13 años Vangheluwe abusó de la víctima, quien presuntamente era su sobrino. Todo empezó desde que el niño tenía 5 años de edad. Otra controversia, pero esta vez en Estados Unidos, fue la del Cardenal Bernard Law, encubridor de John Geoghan, un sacerdote que abusó de al menos 130 niños. Es increíble imaginarse que Geoghan sólo fue condenado a diez años de prisión cuando hay gente que por delitos que no cometieron tienen que cumplir cadena perpetua.  

Está clarísimo que los sacerdotes pederastas son unos criminales, pero ¿Por qué lo hacen?, ¿Porqué tantos sacerdotes precisamente católicos han sido pedófilos? En mi opinión, esto tiene mucho que ver con el voto de castidad que hacen al entrar al sacerdocio. No quiero entrar mucho en ese tema, pero creo que en el caso de muchos, al tener una vida sexual inexistente, buscan a las personas más débiles (los niños) para poder llevar satisfacer sus instintos sexuales. Les infunden miedo para que no hablen, pero aunque lo llegaran a hacer, los padres del niño en cuestión tienen tanta confianza en el sacerdote que es poco posible que le crean a su hijo.

Además, los niños que llegan a ser víctimas de pedofilia pierden la seguridad en sí mismos e incluso llegan a creer que lo que les pasa es culpa suya. La realidad es que la única manera de detener este horrible fenómeno es: quitar el celibato, imponer condenas más estrictas contra los que cometan pederastia sin importar su profesión. También, educar a los niños para que aprendan a decir “no” y saber que ese tipo de comportamiento de un adulto hacia ellos no es normal y básicamente cuidarlos más y evitar dejarlos solos con cualquiera, así sea un “cura”.   



Anna López

annlova26@gmail.com



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